domingo, 22 de febrero de 2009

Toto, Toto...



El Granate, que venía de caer ante Gimnasia de La Plata, se impuso por 1-0 con un gol de Eduardo Salvio (PT 3m). El Xeneize perdió su segundo partido consecutivo. Fueros expulsados Zubeldía e Ischia.

Era un partido en el que ambos equipos necesitaban los tres puntos para seguir prendidos arriba. Lanús, que venía de perder con Gimnasia de La Plata, recibía a Boca, que había caído ante Newell´s. Finalmente, el que logró recuperarse fue el Granate, que se impuso por 1-0 pese a no contar con Seba Blanco, quien fue reservado para la Libertadores, y Sand, que debía cumplir una fecha de suspensión. La imagen del Xeneize fue la misma de la semana pasada: desconocido, el conjunto de Carlos Ischia no encontró respuestas en un partido que se presentó adverso desde el inicio.

Apenas iban 3 minutos de juego cuando Eduardo Salvio durmió a Roncaglia y Abbondanzieri y, con un remate al primer palo, abrió el marcador. El plan de Ischia, que había apostado a dos puntas rápidos (Palacio y Noir) para aprovechar la cancha mojada y los espacios en defensa, parecía difícil de concretar, porque los jugadores locales, con el 1-0, decidieron replegarse y dejarle la pelota al Xeneize.

Boca extrañó demasiado a Riquelme y Gracián nunca supo cómo hacerse cargo del equipo. Además, la línea de tres defensores (o de cinco) nunca terminó de acomodarse: Roncaglia la pasó mal con el juvenil Cristian Menéndez, mientras que Krupoviesa y el Negro Ibarra, ni defensores ni volantes, perdieron la sorpresa y se limitaron a llegar hasta el fondo y tirar centros sin destino.

Lanús tuvo dos jugadas muy claras para ampliar la diferencia. La primera fue de Diego Valeri, quien remato desde la puerta del área y estrelló el balón en el poste; después, una gran respuesta de Abbondanzieri ante un centro envenenado de Nico Ramírez impidió el festejo local.

En el complemento, Boca salió decidido en busca de la igualdad. Con algunos remates desde media distancia, el visitante inquietó a Carlos Bossio, que tuvo una gran tarde. Gracián acarició el empate, tras un excelente taco de Vargas, y después Chiquito le ahogó el grito a Viatri, quien había ingresado hace pocos minutos por Palacio (salió con una molestia física y sumó un nuevo problema para el DT).

Sobre el final, el árbitro, Saúl Laverni, expulsó a los dos técnicos: primero se fue Luiz Zubeldía y después Ischia, ambos por protestar. El de Lanús terminó festejando junto a sus jugadores; el de Boca, por su parte, tendrá que trabajar en la semana para levantar el ánimo de un equipo que había arrasado en el verano y que desde que comenzó el Clausura nunca pudo hacer pie .

No hay comentarios:

Publicar un comentario